domingo, 22 de abril de 2012

Corazón blanco, mente negrísima

Estoy segura que los tres autores que menciono en mi post han luchado con monstruos, aunque me animo a asegurar que no se han convertido en uno de ellos. Lo que está claro, también, es que han mirado mucho tiempo un abismo, con claro peligro de que el abismo se asomara a su interior. Si este se ha asomado, claramente se han exorcizado pergeñando unos libros que reflejan, desde ángulos y situaciones diferentes, la negritud a la española, que también existe. Tomad nota de tres libros de sendos periodistas que valen la pena (los libros y los periodistas):

El primero de ellos, el más humorístico dentro de su oscuridad, es una incursión caricaturesca, aunque no exenta de verdades apabullantes, en el mundo de la alta gastronomía. Tendí a él de forma natural: la cercanía profesional con la autora no me dejó otro remedio. 'El chef ha muerto' lleva ya unos cuantos meses rodando por librerías de todo el país, pero el mensaje, la ironía, no ha perdido ni un ápice de frescura. La trama no tiene desperdicio: el chef más aclamado del mundo ha muerto asfixiado engullendo un pulpo vivo. El accidente ha ocurrido con el cocinero a solas, por lo que el detective Ven Cabreira es llamado a investigar el asunto por cuenta de la compañía de seguros. Un investigador atípico que se ve inmerso en un mundo que detesta, no en vano tiene cercenado el sentido del gusto, acompañado de una periodista un tanto torpe pero ambiciosa, son los personajes principales de este libro que no deja indiferente. 
La autora, Yanet Acosta, es periodista especializada en gastronomía a golpe de teletipos en Efeagro, agencia donde se curtió como comunicadora de la cosa alimenticia y culinaria. En la actualidad es directora del curso de periodismo gastronómico y nutricional de la Complutense y, ejerce, cómo no, de entusiasta neo-escritora de  ficción. Con Cabreira como alter ego, Yanet nos ofrece en 'El chef ha muerto' una lectura amena, divertida e instructiva de un mundo que no escapa de la miseria humana. 

Sin conocimiento de su autora más que de oídas, a la segunda novela llegué por el título y por un argumento que, a priori, prometía ser escabroso. Y lo fue, y tanto qué lo fue. 'Las niñas perdidas' empieza muy pronto sumergiéndose en la Barcelona que no se pone guapa, la Barcelona que acoge entre sus calles a lo más oscuro que la mente pueda imaginar. La detective privada Victoria González, antaño periodista, se dispone a investigar la desaparición de dos niñas, una de ellas encontrada muerta, con claros síntomas de abuso sexual. Con este caso entra en una espiral de horror que no tiene visos de terminar conforme avanzan las páginas. Una visión diferente de la Barcelona turística que, lo más probable, tiene tintes verídicos.
La escritora de esta joya es la periodista Cristina Fallarás, a quien no tengo el gusto de conocer , pero a la que le auguro un futuro exitoso en sus incursiones al abismo.

Por último, me gustaría recomendar '31 noches',  una novela que se mete en la noche madrileña para mostrarnos qué se cuece en el mundo de los matones (perdón, porteros) de discotecas. Sin olvidar el humor, con frases lapidarias que hacen referencia al escaso rigor de la profesión periodística, el autor parte de hechos reales para dar forma a una historia negra que se desarrolla mientras muchos duermen tranquilamente en sus camas. El libro, dedicado a los compañeros de Público, del que el autor, Ignacio Escolar, fuera director, parece trepidante (lo acabo de empezar) y la trama promete. A él me acerco porque conozco algo al escritor. Le entrevisté una vez, estoy próxima a entrevistarle otra... Escolar es ese amigo sabelotodo pero al que da mucho gusto escuchar; es ese compañero de clase empollón que te va a dejar copiar; es una persona necesaria para el periodismo, y tal vez, con 31 noches nos muestre que también es necesaria para la ficción.

Desconozco si con motivo del día del libro, Escolar y Fallárás tendrán alguna actividad con lectores. En el caso de Yanet Acosta, sé que estará en la  madrileña librería Arrebato a partir de las 20:30, acompañada de Gipsy Chef, para hablar de En Crudo (oh, ¿no he hablado del fanzine gastro? ¡Otra vez será!), su carrera literaria, y yo qué sé cuántas cosas más.

¡¡Corrección!!: Ignacio Escolar estará en Barcelona firmando ejemplares. Ver http://www.escolar.net/MT/archives/2012/04/31-noches-en-sant-jordi.html con su agenda.

3 comentarios:

  1. He leído dos de ellos, y estoy contigo. Recomendables. Saludos, Silvia

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  2. A punto de comenzar 31 noches, pinta muy bien.
    Muy buena la inciativa de Suma de crear Conspicua, sello para jóvenes autores.
    Os dejo link por si os apetece echar un vistazo.
    https://www.facebook.com/conspicuacoleccion

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  3. ¿Y qué te ha parecido, Belén? Yo pienso que Escolar podría haberlo hecho mejor.

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