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domingo, 22 de agosto de 2010

Los planes están para cambiarlos

Este fin de semana tenía previsto visitar un nuevo restaurante y hablar de ello en este blog. Al final, después de una cansada semana, he preferido quedarme en casa y disfrutar de la intimidad del hogar. ¿En qué se traduce todo esto? En una gran sequía de reseñas para regocijo de mis detractores y en un menor entretenimiento para mis lectores. Pero para el escritor -yo en este caso- la costumbre de narrar sus andanzas se convierte en hábito, y el parón brusco de éste deriva en lo que, coloquialmente, se viene a llamar mono. En fin, qué duda cabe que para paliar sus síntomas me veo en la obligación de narrar mis pequeñas aventuras, pocas, del jueves pasado.
La noche anunciaba una cena en el restaurante Agora. Situado en un emblemático edificio del comienzo de la Gran Vía, en la sexta planta del hotel Ada Palace, sus espectaculares vistas a la arteria madrileña, con el edificio Metropolis justo enfrente, prometía una velada muy especial. Pero la noche iba a transcurrir por otros derroteros.

lunes, 1 de marzo de 2010

No sólo de lujo extremo vive el hombre (o la mujer)

A veces una sueña con comer foie a raudales, en hincharse a jamón de bellota regado con champán, o en tomar caviar (las menos) como si lo regalaran en la tienda de la esquina, pero otras veces, una se despierta con un ansia increíble de tomarse una sencilla pero deliciosa pizza.

Sólo la he probado una vez pero, para mis adentros, enseguida la bauticé: pizza cristal, la quise llamar. Su ligera y crujiente masa no admitía otro calificativo más que el del delicado y fino cristal. De una masa fermentada durante veinticuatro horas con levadura madre, en Wagaboo presentan tres pizzas diferenciadas: Sorrento, Torino y New York. La más atrevida, Torino, con algunos ingredientes curiosos como piñones y cebolla caramelizada rematada con un aromático aceite de trufa es, a mi parecer, la más sabrosa. Pero sin quitar mérito, claro está, a las otras dos ciudades: siguen siendo ambas pizzas cristal.

Wagaboo, fun eating, es una cadena de restaurantes modernos, jóvenes y divertidos con una propuesta actual y económica. Sus platos estrella son a base de pasta, pero no únicamente italiana sino también al estilo asiático. Su precio medio ronda los 20 euros y cuentan con seis establecimientos en Madrid y uno en Barcelona, y al frente de ellos, en lo que a oferta gastronómica se refiere, se encuentra Javier Aparicio, ex jefe de repostería de La Broche en la época de Sergi Arola.

Wagaboo, fun eating.

Teléfono de reservas: 902 885 363

www.wagaboo.com